RSS

Reflexión ante la muerte

Han pasado ya varios días desde el trágico suceso que sacudió a la comunidad Adventista del Séptimo Día el pasado 29 de mayo de 2011. El fallecimiento de una joven de 20 años de edad, estudiante de la Universidad de Montemorelos a manos del crimen organizado que pulula en las calles de este país, no hace más que replantearnos, ¿Quiénes somos los Adventistas? ¿Qué pasa por nuestra mente? ¿Cómo sobreponerse a este suceso?

A lo largo de toda la semana, en muchos rostros a través de la red y las noticias, he observado indignación, en otros, tristeza por la pérdida de una amiga, de una hermana. Pero en la mayoría, he observado una paz que se muestra a través de una serie de promesas, de fe, de seguridad recordándonos que “estamos en este mundo pero no somos del mundo” (Juan 17:16).

Quizá de todos los textos bíblicos que he visto circular en estos días, hay 2 que captaron inmediatamente mi atención: El primero dice: “Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.” (Juan 14:26 NVI). Y es que he podido ver tangiblemente la presencia del Espíritu Santo dando paz, dando consuelo, dando esperanza y recordando todas las promesas de Jesús cuando dijo que “Él es la resurrección y la vida, el que cree en Mí [Jesús] aunque esté muerto vivirá” (Juan 11:26).

El Espíritu Santo está cubriendo con sus alas protectoras a una familia que se encuentra en dolor, pero también la iglesia ha sido un medio usado por Dios para brindar consuelo, protección y apoyo. Somos una gran familia y el dolor también nos ha sacudido a cada uno de nosotros como hermanos, pero de cualquier manera Dios ha estado ahí en medio de nosotros. En poco menos de año y medio, he tenido la desdicha de enterarme de la muerte de 4 amigos creyentes, devotos a Dios, algunos incluso mientras predicaban el amor de Dios, pero es reconfortante saber que gracias a lo que para muchos parece irracional, Dios ha obrado maravillas en la vida de muchas otras personas.

Dios no ve la muerte como nosotros la percibimos. Para él sólo es un descanso. Aquel que tiene en sus manos las llaves de la muerte y del abismo, ha declarado que Él mismo es “El camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6)

El segundo texto que saltó a mi vista el día de ayer es la declaración de Pablo en Filipenses 1:21 “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”. A veces, querido hermano, estamos tan acostumbrados a la vida en este planeta de dolor que consideramos como todo un éxito una vida longeva. Aquel que vivió 80, 90 o 100 años de edad creemos que es el que “se la ha pasado mejor”, pero desde la perspectiva Bíblica, el sabio Salomón nos recuerda que “vale más ir a un funeral que a un festival, vale más llorar que reír; pues entristece el rostro, pero le hace bien al corazón” (Ecl. 7:2-3). Esto lo menciona 2 capítulos antes de describir la condición de aquellas personas que mueren “Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos nada saben porque su memoria queda puesta en el olvido” (Ecl. 9:5).

Tal vez suene complicado pensar en que pueda ser “ganancia” una muerte que no podemos explicar, pero Dios tiene un plan maravilloso para las vidas de cada ser humano aunque esto no lo parezca desde nuestra lógica humana.

La muerte de Yoselin ha servido para que muchas personas (incluyéndome a mí) nos replanteemos en dónde y en quién está cimentada nuestra fe. Recordemos hermanos, que sólo estamos de paso en este mundo. El pecado ha degradado tanto las cosas que una chica inocente perdió la vida a causa del aumento de la maldad. No permitamos que esto no enfríe nuestro amor. Convirtámonos en aquellos canales por los que Dios envía consuelo a las almas heridas. Oremos los unos por los otros por el consuelo que sólo Dios puede brindar a las almas que se encuentran sufriendo por la pérdida directa de esta valiosa vida.

Si hoy fuera mi último día, desearía saber que cuando despierte, lo primero que veré será a Cristo Jesús viniendo en las nubes de los cielos en Gloria, Majestad y Poder, con millones de ángeles, mientras lentamente observo cómo algunas personas ascienden para recibir al Señor en el aire (1ª Tes. 4:17) y mi familia se siente gozosa porque nos volvemos a reunir.

Los dos textos que me impresionaron esta semana, los he visto cumplirse ante mis ojos. He observado el consuelo que sólo el Espíritu Santo le puede dar a una madre que confía plenamente en un Dios “que conoce el fin desde el principio” y la tranquilidad de saber, que durante el tiempo que la educó, hizo el mejor trabajo posible para llevar a su hija a los pies de la Cruz. Del mismo modo he podido ver cientos de frases, de textos bíblicos, de oraciones que ascienden al cielo para consolar a una familia y a una comunidad religiosa durante esta semana.

Pero también he observado cómo muchos, que convivimos con ella y otros que no, han podido extraer lecciones de fe, de esperanza que ratifican el poder del Dios en quien creemos.

Hay que decirlo abiertamente: Creemos en Jesucristo, el hijo de Dios, quien murió en la cruz del calvario para que podamos tener acceso a la vida eterna. Creemos en el Dios creador del cielo y de la tierra, el que tiene en su poder la combinación secreta de la vida. El Padre maravilloso que, cuando su hijo se siente doblegado porque “alguien” lo ha dañado, le abraza, lo consuela, lo restaura y lo ayuda a levantarse.

Parados en este punto, sólo resta agradecer a ese Dios porque aunque no entendemos en este momento el por qué, podemos estar seguros que “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Rom. 8:28).

De aquellos que robaron la vida de la joven, “Una cosa es segura: Los malvados no quedarán impunes, pero los justos saldrán bien librados” (Proverbios 11:21).

Es por eso que hoy no he podido reflexionar sobre alimentos, sobre salud, pero sí sobre vida espiritual, porque me sobrecoge la muerte de una persona especial, mi hermana en Cristo, miembro de mi alma máter y creyente del mismo Dios a quien alabo.

Desde este espacio, a los padres de Yoselin, sus amigos, sus familiares, les decimos que estamos orando mucho por ustedes, agradecemos al Espíritu Santo por ser el Consolador Eterno y anhelamos que Cristo vuelva muy pronto para llevarnos a aquellas mansiones donde ya no habrá más muerte, ni llanto, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas habrán pasado y, sobre todo, Dios mismo enjugará toda lágrima de sus ojos (Apoc. 21:4)

Al final de cuentas, revisar las promesas divinas, orar por nuestros hermanos y brindar consuelo a los que en este momento se encuentran en dificultades emocionales, también es Nutrición Espiritual.

Anuncios
 
4 comentarios

Publicado por en 2 junio 2011 en No sólo de pan...

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Vegetarianos Adventistas con menor riesgo cardíaco

Hallazgos en un nuevo estudio arroja pistas sobre la posibilidad de que las personas vegetarianas podrían tener menos factores de riesgo asociados a la diabetes y a enfermedades cardíacas que aquellas personas que mantienen una dieta en la que incluyen carnes. El estudio identificó que los vegetarianos tenían los niveles más bajos de síndrome metabólico y menores tasas de índice de masa corporal (IMC) respecto a otros pacientes.

Los investigadores analizaron diversos datos, diferenciando a los pacientes en tres categorías: vegetarianos, semi-vegetarianos (come carne vacuna o de ave menos de una vez por semana) y los no vegetarianos. Los análisis incluyeron medidas de: azúcar en sangre,  grasas en sangre, presión, tamaño de cintura y masa corporal, para identificar factores que pueden producir síndrome metabólico.

Se identificó que solo 23 de cada 100 vegetarianos reunía por lo menos 3 factores de síndrome metabólico, mientras que en el grupo de no vegetarianos la cifra se elevó a 29 y en la de semi-vegetarianos a 37. Se analizaron factores como salud, dieta y estilo de vida de más de 700 adultos.

Adicionalmente se realizaron análisis de los niveles de azúcar, grasa y colesterol en la sangre, también se tomaron medidas del tamaño de la cintura, el índice de masa corporal y la presión de los pacientes.  Al tomar en cuenta el IMC, se identificó que los vegetarianos tenían en promedio un índice de 25,7 ( un IMC superior a 25 indica sobrepeso, y por encima de 30 obesidad), los no vegetarianos alcanzaron en promedio un índice de 29,7, mientras que los semi-vegetarianos registraron un IMC promedio, con un tamaño de cintura menor al de los no vegetarianos, pero superior que el de los vegetarianos.

Los investigadores no dieron una respuesta concluyente, sobre los descubrimientos hechos en este ensayo, pues el estudio no reveló una relación causa-efecto relacionada a la dieta. No se realizó un seguimiento de los pacientes a largo plazo para determinar la evolución de los pacientes e identificar la aparición de una posible diabetes o mal cardíaco.

Se debe tener en cuenta que el estudio se hizo entre pacientes de un hospital de la iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyos pacientes son en gran parte vegetarianos. En este estudio, el 35% de los participantes declaró ser vegetariano.

FUENTE: Diabetes Care, online 16 de marzo del 2011.  Artículo original por Kerrry Grens, tomado de

http://blogs.funiber.org/salud-y-nutricion/2011/05/03/vegetarianos-podrian-tener-menor-riesgo-cardiaco/

 
Deja un comentario

Publicado por en 10 mayo 2011 en Reforma pro-salud

 

Etiquetas: , , , , , ,

El amor juvenil

 

Por: Priscila Evangelista Gómez

¿Qué significa el amor?

Muchas veces me he hecho la misma pregunta… ¿Cómo saber si realmente estoy amando? No es una pregunta inútil, ni tampoco una respuesta difícil, si somos honestos en buscar una respuesta.

La Biblia nos da pautas claras, pero nosotros decidimos si aceptamos su consejo con lo cual podemos crecer y ser plenamente dichosos o rechazarla, con lo cual traeremos a nuestras vidas mucho dolor.

El Apóstol Pablo nos da la clave de lo que sí es el verdadero amor:

”El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;  no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” (1 Cor. 13 4-9 RV60).

Detente un momento de tu vida y analicemos este pasaje para saber si realmente lo que sentimos es amor o simple pasión desenfrenada.

El amor verdadero está dispuesto al sacrificio. Cuando realmente alguien ama, no mide las consecuencias de lo que hace por el amado…  simplemente actúa.

El amor sufrido implica paciencia, muchos matan al amor por no tener paciencia. Cuando hay un clima de paciencia hay crecimiento. Quien ama es paciente y el serlo ni implica pasividad sino la paz de quien deja que todo suceda en el tiempo correcto, sin apresurar las cosas.

La bondad está presente en el amor, el que ama verdaderamente cuida, protege, no quiere que nada ni nadie dañe al amado. Busca cada instante para actuar con bondadosa paciencia. No es arrebatado ni desenfrenado. Tratemos a la pareja con palabras adecuadas, nunca alcemos la voz, no gritemos,  no usemos nuestros labios para herir, todos necesitamos cariño y bondad.

Cuando hay amor no hay temor, nos gozamos con el gozo de quien amamos. Reímos porque su alegría es mi alegría, porque las victorias de el o ella son victorias de los dos. Quien realmente ama, le da la libertad para que vuele sus propios sueños. Sueña con el amado.

El que ama es nacido del Espíritu Santo, porque mutuamente se protegen para crecer. Quien realmente ama no cela, en el amor no existen celos, por que los celos carcomen la relación de la pareja, porque estos producen miedo, desconfianza y muere la pureza del amor.

El amor verdadero expulsa toda jactancia. El que ama no busca ganar, si no entregar. Si amamos a alguien no haremos ostentación, podremos todo lo que somos al servicio de quien amamos. Nada guardaremos para nosotros mismos. El verdadero amor no se vanagloria.

El amor busca construir sobre  una roca firme, mientras que la emoción, base del envanecimiento, es arena fina que se lleva el viento. El amor no se enorgullece, si no que es humilde, sabe que su fuente viene de Dios y podrá continuar amando solo mientras se mantenga unido a la fuente de amor.

El orgullo mata el amor, de hecho cuando hay orgullo no hay amor, por que el orgullo y el amor se excluyen mutuamente.

El orgullo hace que las personas pierdan la posibilidad de reconocer la situación en la cual están; por eso solo el amor permite el crecimiento.

Definitivamente quien ama protege. No hace nada a escondidas, nunca busca dañar.

Muchos creen que por que aman es posible darse ciertas licencias; sin embargo, el amor nunca permite ninguna licencia.

El amor verdadero busca ” todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza…” (Fil 4:8).

Quien realmente ama no busca satisfacer sus necesidades personales. El amor es dar, no recibir. Quien ama realmente convierte al amado en fin, nunca en un medio.

” El amor disfruta de tal modo que amando que no tienes la menor consciencia de si mismo” (Anthony de Mello)

El día que te preguntes (y ojo con esto) ¿Que has hecho tu por mi?… Habrás dejado de amar…

El perdón es el aceite que permite que toda relación pueda perdurar. Quien se enoja con el amado al grado de silenciarle, en realidad no ama  y quien no ama, no conoce a Dios.

El verdadero amor perdona…

No existe ninguna situación verdaderamente grande que no merezca perdón. No importa cuánto se sufra, cuando hay amor, hay perdón. Solo el amor es capaz del milagro de la entrega.

El que no olvida es como aquel loco que guarda la basura para de tanto en tanto sacarla y ver qué era lo que había tirado. No guardes las cosas, tarde o temprano explotan..

El amor verdadero nunca oculta. Si alguien ama es sincero.

Cuentan que en la antigua Roma los alfareros invirtieron una manera de sacar ventajas de los ingenuos.

Cuando alguna de las cerámicas se agrietaba o se rompía por alguna razón, la cubrían con cera preparada de tal modo que se endurecía. Luego cubrían la cera con pintura y de ese modo las vasijas defectuosas pasaban por buenas.

Sin embargo, tarde o temprano los compradores terminaban dándose cuenta del embuste y así cada que alguien buscaba alguna vasija de cerámica exigía que fuera ” sin-cera” y de ahí pasó a nuestro idioma la costumbre de llamar sincero a alguien que no tiene nada oculto, que actúa sin doblez.

Solo con amor se puede ser sincero, puesto que el verdadero amor es lo único que nos permite actuar con seguridad y sin temor.

Cuando se ama a alguien, el sacrificio no cuenta…

Cuando pienso en el sacrificio que Dios hizo por mi, al morir sufrir tanto y morir en la cruz por mis pecados, para que hoy yo tenga vida..Entiendo que el amor es capaz de cualquier cosa por el amado…

Quien ama está dispuesto a todo, porque el que ama no piensa en sí mismo, si no en el amado..

No importa que me hagan, cuando hay amor hay confianza, no importa si una parte falla, el amor perdona siempre. Quien no está dispuesto a creer en esto, no está dispuesto a amar. Toma la decisión de confiar plenamente en el otro, pese a las circunstancias.

El amor transforma las situaciones mas difíciles. No importa que suceda, cuando hay amor hay esperanza. El amor despierta sueños, ilusiones de vivir. El amor siempre nos abre las puertas hacia el infinito.

Si amo, aun el desengaño y la traición son perdonables. No hay caminos largos para quien ama. El amor está dispuesto a sufrir, porque está dispuesto a perseverar para que al fin triunfe el amor.

El verdadero amor nacido de la acción del Espíritu Santo, no es flor de un día. El amor no cambia. Permanece.. es estable… PARA SIEMPRE.

No depende de estados de ánimo, ni de sentimientos momentáneos.

El amor nace en la decisión de unirnos a Dios y trae como consecuencia la permanencia en la decisión de amar.

Seamos realistas.. Cada uno conocemos nuestra situación y estoy segura que nos hemos identificado de alguna manera.

Si algo de lo que aquí se menciona no es parte de lo que vivimos o estamos dispuestos a vivir, es evidente  que no amamos. El amor produce resultados y estos no se pueden esconder..

Definitivamente el amor todo lo llena, todo lo transforma.. Quien ama no es el mismo, es un ser que ama y eso lo hace singular.. es un ser que ha entregado todo , sin reservas a Dios…

El amor es un arte, consiste en aprender a depender de Dios, puesto que el amor es la conducta apropiada de la divinidad y es también de quienes la siguen.

Amar es todo, porque Dios es todo.

 
Deja un comentario

Publicado por en 5 abril 2011 en No sólo de pan...

 

Etiquetas: , , , , , ,

Metabolismo y Sacrificio Santo.

Cuando era niño, mi madre utilizaba (y, de hecho, sigue utilizando) muy frecuentemente una frase: “Ya duérmete porque en la mañana no te vas a querer levantar”. Muchas veces intenté levantarme temprano, a veces lo lograba uno o dos días pero no más que eso. Normalmente tenía sueño toda la mañana pero parecía como si me inyectaran energía a partir de las 3 de la tarde. Completamente despierto, activo y así podía pasar horas, por la noche no tenía sueño otra vez. Mamá decía que lo que pasaba era que mi “reloj biológico” estaba alterado.

Conforme pasó el tiempo, me di cuenta que en la vida tenemos patrones biológicos de funcionamiento. Generalmente despertamos a la misma hora, comemos a la misma hora, dormimos a la misma hora e incluso vamos al baño a la misma hora. Aunque tú creas que eso no ocurre, pregúntate por qué cuando hay un día feriado y quieres dormir un poco más terminas despertando a la misma hora como si fueras a trabajar.

Muchas enfermedades están ligados a la omisión de este principio. Te has preguntado ¿Por qué hay personas que comen mucho, de todo y nunca engordan, mientras que hay otros que con comer un poco de grasa parece que aumentan 10 kg? La respuesta está en un metabolismo lento y una alteración del reloj biológico.

El metabolismo, en palabras sencillas y comunes, es el motor de energía de tu cuerpo, es el que se encarga de procesar los alimentos y convertirlos en energía que necesitas para que respires, domas, duermas, vayas a l trabajo y demás. Cuando nuestro reloj biológico se “atrasa” por malos hábitos, el metabolismo se vuelve lento y muchas veces tendemos a engordar.

Imagina que tienes un auto, al cual le pones gasolina sólo cuando te acuerdas, casi nunca le cambias el aceite, no le das mantenimiento y nunca le has cambiado las llantas, invariablemente, no va a funcionar correctamente, pero si lo cuidas, si le realizas el mantenimiento periódicamente, si le pones gasolina de mejor calidad y le cambias el aceite, su rendimiento será mayor.

Lo mismo pasa con tu cuerpo, no puedes descuidarlo toda la vida sin que te pasen la factura. Alguien dijo en una ocasión que “lo más irónico del ser humano es que gasta su salud tratando de obtener dinero y al final gasta todo su dinero tratando de recuperar su salud”.

Nuestro cuerpo no es nuestro, es propiedad de Dios y nosotros simplemente somos mayordomos, administradores de la salud que el Señor nos ha dado y tarde o temprano, tendremos qué responder por el bien que se nos ha confiado.

1ª de Corintios 6:19 nos recuerda que nuestro cuerpo es “Templo del Espíritu Santo”. Hace unos años tuve la oportunidad de conocer a un hombre en Tabasco, México cuyo trabajo era ser “Guarda-templo”. Su vida estaba dedicada a cuidar, dar mantenimiento, proteger la casa de Dios. Nosotros también somos guarda-templos de nuestro cuerpo. Necesitamos aprender cómo cuidarlo para presentar nuestro cuerpo en “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” y continúa diciendo el Apóstol Pablo en Romanos 12, que esta es nuestra forma “racional”, inteligente de rendir culto, de rendir adoración a Dios.

En el pueblo de Israel, el sacrificio, ya fuera buey, cordero, macho cabrío o paloma, siempre tenía que ser “sin defecto”, limpio, puro. No se podía llevar al altar un cordero que tuviera la pata rota o que estuviera enfermo, porque Dios es puro y el sacrificio que se le ofrezca también debe serlo (Ver levítico 4).

Las ofrendas por el pecado tenían como finalidad restablecer la relación con Dios, que se había roto por el pecado cometido voluntaria o involuntariamente.

Ahora pensemos en cómo está nuestro cuerpo ante la presencia de Dios ¿Se encuentra puro, limpio, santo?

Hay una forma de limpiar nuestro cuerpo, volverlo santo, agradable a Dios. Elena White brinda 8 principios gratuitos para limpiar nuestro cuerpo físico de tal forma que podamos recobrar el estado de salud perdido, o por lo menos mejorar la salud actual, acelerar el metabolismo y poner nuestro reloj biológico a tiempo. Normalmente se le recuerda con el acrónimo ADELANTE, aunque en una ocasión un gran médico misionero me enseñó que el acrónimo CANTADLE sería más apropiado en el marco de la adoración.

CANTADLE implica

CONFIANZA EN DIOS: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará” (Salmo 37:5). Echa todo tu ansiedad sobre Jesús porque Él tiene cuidado de nosotros (1ª Pedro 5:7). Las personas que practican su religión y que tienen fe son menos susceptibles a las enfermedades.

AIRE: “El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que son nacidos del Espíritu” (Sn Juan 3:8). Respirar profundamente, y sobre todo por las mañanas, permite una mejor oxigenación a todas las células del cuerpo y limpia todo el sistema respiratorio. Lo mismo pasa cuando dejas que el Espíritu Santo entre en tu ser, sobre todo por las mañanas.

NUTRICIÓN: No cabe duda que la adecuada alimentación es fundamental para un buen funcionamiento del cuerpo y de la mente. “Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante. (Elena g. White, Ministerio de Curación p. 228)”. Estudia la dieta del Edén (Génesis 1:29) y recibirás una nutrición adecuada, pero no olvides la dieta de Jesús “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra” (Juan 4:34 NVI)

TEMPERANCIA: El dominio propio es, quizá la cualidad más urgente en la vida del cristiano actual y solamente puede venir de Dios “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2ª Timoteo 1:7). En resumidas cuentas, La temperancia es una adherencia a todo lo que promueve la salud  y la eliminación de todo lo dañino (Elena G. de White).

AGUA: El agua es inherentemente básica para el cuerpo humano, el 100 % de las reacciones bioquímicas del cuerpo se dan en agua, si no tomamos suficiente agua, nuestro metabolismo se verá afectado y nuestra espiritualidad también, ya que Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;
sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:14). De Igual modo “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).

DESCANSO: Descansar adecuadamente todos los días, así como semanalmente es importante para la vida física, nos ayuda a reponer fuerzas y ayuda a que mejore nuestro metabolismo basal, lo que a la postre nos brindará mayor salud. Aunque el verdadero descanso sólo está del lado de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28)

LUZ SOLAR: Una ligera exposición a la luz del sol diariamente de no más de 15 minutos, ayuda a la síntesis de vitamina D en nuestro cuerpo y mejora nuestro estado de ánimo, así también “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación”. (Malaquías 4:2).

EJERCICIO: Es bien sabido por todos que aquello que no se usa, se atrofia. El cuerpo que no se mueve, tiene un metabolismo lento, se llena de grasa y pierde su capacidad. Es por ello que necesitamos ponernos a trabajar. La Biblia da muchas pruebas de que cuando utilizamos lo que Dios nos ha dado los beneficios son mayores y se multiplica el talento, la fuerza, los dones que hayamos recibido, cuando no se trabaja lo que Dios nos da, hasta lo que tenemos nos es quitado por ser administradores inútiles (Mateo 25:14-30). De igual modo, la vida cristiana requiere acción, Pablo daba la recomendación a Timoteo que se “ejercitara para la piedad” (1ª Timoteo 4:7). Practica las virtudes cristianas y te darás cuenta que cada vez será más fácil representar a Cristo.

Finalmente mi hermano, el punto principal es el siguiente. Físicamente se requiere seguir las recomendaciones divinas para que tu cuerpo funcione correctamente y lo puedas presentar como un sacrificio “vivo”, pero un cuerpo sano, sólo es agradable a Dios cuando está “santificado” por Cristo Jesús.

Mi oración a Dios es la misma que hacía el apostol Juan en 3ª de Juan 2 “Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente” (NVI).

 
2 comentarios

Publicado por en 25 marzo 2011 en No sólo de pan...

 

Para la gloria de Dios en el fin del mundo.

Esta mañana, al estudiar el matinal, recordé uno de los versículos que más me han servido durante mi carrera. 1ª de Corintios 10:31. Lo he repetido tantas veces que hay ocasiones en que creo que lo desgasto de tanto usarlo y deja de tener el significado real que conlleva. “Por tanto pues, si coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la Gloria de Dios” (1ª Cor. 10:31 RV60)

La comida y la bebida deben servir para glorificar a Dios. El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, en su 22ª edición, define la palabra glorificar como “Reconocer y ensalzar a quien es glorioso tributándole alabanzas”. Desde esta perspectiva, si mi alimento glorifica a Dios, mi comida y mi bebida son mi alabanza. Y alabar, según el mismo criterio de definición, implica “elogiar o celebrar algo o a alguien”.

Aunque el diccionario es sumamente imperfecto, creo que nos da un matiz importante para reflexionar. Todo lo que comes y todo lo que bebes es una forma de elogiar, celebrar y reconocer quién es Dios, cómo y por qué le sirves.

Cuando tú y yo nos alimentamos estamos alabando, estamos adorando, y en el marco del gran conflicto cósmico, sólo hay 2 seres en todo el universo que se disputan la adoración. O Dios, o Satanás. Y de ellos solo hay Uno que realmente es digno de alabanza y adoración (el salmo 65 y muchos otros textos más describen las razones).

Si tu comida no cumple esa función, si tu comida no es una alabanza a Dios, simplemente no sirve. Muchas veces pensamos en alimentos desde la perspectiva de lo que me gusta a mí, de lo que se me antoja, de lo que yo quiero, pero esa es una perspectiva que NO glorifica a Dios, y si no glorifica a Dios, si no lo alaba, solamente puede alabar a Satanás.

Durante mucho tiempo escuché que la reforma pro-salud es parte del mensaje del tercer ángel y no entendía por qué (quizá porque se predicará en el tiempo del fin) pero hoy quiero darte la respuesta: Hoy, en el tiempo del fin, tu forma de comer, de dormir, llevar una vida sobria y un estilo de vida saludable, son formas de tributar la adoración al único Dios que merece la Honra, la Gloria y el Honor (Apoc. 4:11, Apoc. 5:11). Si tu estilo de vida no refleja al Dios al que sirves, indirectamente estás sirviendo al enemigo.

Tal vez suene radical, pero con Dios “se está o no se está” y en el tiempo del fin las cosas se van complicando más. ¿Quieres saber por qué no somos capaces de recibir más luz y espiritualidad? Porque saturamos nuestras avenidas del alma, porque embotamos nuestros sentidos con el internet, con la televisión, con el Ipod, con la sensualidad y hasta con la coca-cola que nos tomamos ayer. Nuestro estilo de vida refleja nuestra adoración. Si no consideramos este principio tan importante, no importa cuánto asistamos a la iglesia, cuánto nos esforcemos por servir a Dios, cuánto luchemos por ser mejores cristianos, siempre volveremos a desviar nuestra forma de adorar.

La segunda venida de Cristo está a la vuelta de la esquina. La segunda venida de Jesús está más próxima que cualquier otro evento, no hace falta ser un genio para observar las devaluaciones de las monedas mundiales, para ver cómo se matan millones de personas en el medio oriente y a la vuelta de tu cuadra, para observar las catástrofes naturales, los terremotos, los tsunamis y las posibles explosiones nucleares.

El ser humano se está autodestruyendo mientras cree que evoluciona hacia un mundo mejor y una sociedad utópica. El medio ambiente que Dios nos dio para cuidar en el Edén hoy está en ruinas.

Pero la buena noticia es que el mundo mejor sí está cerca, Cristo está a la puerta terminando de preparar la tierra nueva, revisando los últimos detalles, tocando el corazón de muchas personas e incluso tocando el nuestro para que llevemos el mensaje de salvación a los que no lo conocen.

Pronto llegará ese día donde El Señor mismo “Con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios descenderá del cielo” (1ª Tes. 4:17) y “Todo ojo le verá, aún los que le traspasaron” (Apoc. 1:7). Muy cerca está el día cuando Dios vendrá a llevarnos a un lugar donde ya no habrá “Más muerte, más llanto, más clamor, ni dolor, porque las primeras cosas habrán pasado” (Apoc. 21:4).

¡Cristo viene pronto! Mira las noticias y lee tu Biblia, las catástrofes mundiales no son obra de la casualidad, son señales de la pronta venida de Cristo Jesús.

Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca.  Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas. (Mateo 24:32-33 NVI)

Pero tú y yo tenemos que estar listos para ese momento. Nuestra forma de comer, nuestra forma de vivir debe servir para glorificar a Dios, porque de lo contrario “Si alguien adora a la bestia y a su imagen, y se deja poner en la frente o en la mano la marca de la bestia, beberá también el vino del furor de Dios, que en la copa de su ira está puro, no diluido. Será atormentado con fuego y azufre, en presencia de los santos ángeles y del Cordero. El humo de ese tormento sube por los siglos de los siglos. No habrá descanso ni de día ni de noche para el que adore a la bestia y su imagen, ni para quien se deje poner la marca de su nombre.” ¡En esto consiste la perseverancia de los santos, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles a Jesús! (Apoc. 14:9-12 NVI)

Oigamos la voz del Señor, estemos atentos y comamos de tal forma que alabemos, adoremos y Glorifiquemos a Dios. No vaya a ser que, por descuidar este punto tan importante, nos pase “como en tiempos de Noé. Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre” (Mateo 24:37-39 NVI).

 
Deja un comentario

Publicado por en 18 marzo 2011 en No sólo de pan...

 

Sabemos más de lo que hacemos

Hola. Hoy me interesa compartir contigo una reflexión con respecto al saber y el hacer.

Existe en México (y tengo entendido que en algunos lugares de Latinoamérica y España) un programa de TV llamado “Todo el mundo cree que sabe” o “¿Sabes más que un niño de primaria?” donde los participantes tienen que responder una serie de preguntas de educación básica ayudados por algunos niños que cursan esa educación con la finalidad de obtener algunos premios, sin embargo, muy pocos logran contestar correctamente las 10 preguntas y casi nadie logra hacerlo sin la ayuda de los niños.

¿Qué pasa? ¿Con el tiempo olvidamos las cosas? La realidad es que en esta vida todo lo que no se usa, se atrofia. Y el conocimiento no es la excepción. Saber es importante en nuestra existencia porque nos abre puertas que, de otra manera, sería muy difícil abrir. Sencillamente, al poner esta palabra en Google, el buscador arroja más de 195 millones de resultados que se exponencian si añadimos sinónimos como conocimiento, sabiduría, ciencia y más. Esto sólo es una muestra de la importancia del saber.

Todos hemos escuchado historias de personas que, sin haber aprendido a leer y escribir han logrado grandes cosas, sin embargo son la minoría. Muchos de ellos, en momentos claves de la vida han pedido sabiduría a Dios y la han obtenido, porque acuden a la fuente principal de conocimiento o se han esforzado por saber algo (un oficio o negocio) y terminan siendo grandes conocedores en esa área de estudio.

Pero el punto principal es que casi todos nosotros tenemos conocimiento en algo. Sabemos algo. Tenemos información valiosa que solamente sirve cuando la aplicamos y este es el punto de hoy.

Toda la información, todo conocimiento que puedas conseguir en la vida es inútil si no te sirve en la vida práctica. Me ha tocado ver predicadores y conferenciantes que hablan del amor y la unidad y en lo más íntimo de su hogar no pueden convivir con su familia.

Quizá (como yo) hayas tenido algún maestro de educación física que pareciera que nunca puso en movimiento ninguno de sus músculos. O quizá tú mismo o yo mismo seamos personas que sabemos mucho de algo, pero no lo llevamos a la práctica.

En la Biblia, Salomón es el mejor ejemplo de esto. Un hombre que al principio de su reinado sobre el pueblo de Israel fue grande, el más sabio de todos los tiempos, pero que cometió errores que otros más pequeños no hubiesen cometido. Él mismo declaró que es una pérdida de tiempo el conocimiento sin acción, es “Correr tras el viento” (Ecl. 1:14)

Santiago 4:17 declara que aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace se encuentra en pecado. El pecado nos separa de Dios y finalmente hace que invalidemos el sacrificio de Cristo. Cuando sabemos y no hacemos estamos realmente metidos en problemas. Nos convertimos en gente de doble moral, en personas que no vivimos de acuerdo a la luz que hemos recibido y cuando estemos frente al supremo tribunal contará tanto lo que sabemos como lo que hacemos.

Mateo 25 lo explica detalladamente. Si sabes que tu hermano tiene hambre pero no suples su necesidad no eres digno de conocer al Rey del Universo. En cambio, si sirves, si haces, aunque no sepas, tendrás una gran recompensa.

Sabemos que el servicio abnegado es la constante del cielo, pero muchas veces se nos dificulta ayudar a las personas necesitadas. Sabemos que Jesús vino a nacer de la forma más humilde que existía en su tiempo y nosotros nos vestimos de lujos y regalos para celebrar su nacimiento. ¿Qué irónico no crees?

En materia de alimentos, cuántas veces sabemos que tal o cual alimento nos “hace daño”, nos enferma, pero con tal de disfrutar el pequeño momento de un sabor delicioso… “Pecamos”. Sabemos que nos daña, pero preferimos disfrutar “un segundo” de placer y, por lo menos en México, nos escudamos en el dicho “De algo me he de morir” o “Ya lo bailado quién te lo quita” sencillamente para afrontar cínicamente nuestro pecado.

Elena White describe en el libro Consejos sobre el Régimen Alimenticio página 20 y 21: <<Cuando se habla con algunas personas acerca del tema de la salud, a menudo dicen: “Sabemos actuar mucho mejor de lo que lo hacemos”. No se dan cuenta de que son responsables de todo rayo de luz recibido con respecto a su bienestar físico, y que todos sus hábitos están abiertos a la inspección de Dios. La vida física no ha de ser tratada de manera fortuita o descuidada. Todo órgano, toda fibra del ser, han de ser sagradamente preservados de prácticas dañinas.>>

“Dios nos ha tolerado durante el tiempo de nuestra ignorancia, pero tan pronto como la luz brilla sobre nosotros, él nos exige que cambiemos nuestros hábitos destructores de la salud, y que nos coloquemos, en la debida relación con las leyes físicas” (CSRA p. 21)

No quiero que me malentiendas hermano. No te estoy invitando a No saber o a rechazar el conocimiento, porque eso es omisión y también es pecado. Sencillamente te estoy invitando a vivir de acuerdo a la luz que has recibido. Si sabes que algo te daña, que es malo, que va en contra de tu salud, de tu cuerpo o de Dios, simplemente “Mantente de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos”.

Salomón, después de toda su sabiduría, de toda su investigación, determinó que “El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.” (Eclesiastés 12:13-14).

Mi oración es que Dios nos dé sabiduría para vivir de acuerdo a la luz que has recibido.

 

 
2 comentarios

Publicado por en 4 marzo 2011 en No sólo de pan...

 

Etiquetas: , , , ,