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El amor juvenil

05 Abr

 

Por: Priscila Evangelista Gómez

¿Qué significa el amor?

Muchas veces me he hecho la misma pregunta… ¿Cómo saber si realmente estoy amando? No es una pregunta inútil, ni tampoco una respuesta difícil, si somos honestos en buscar una respuesta.

La Biblia nos da pautas claras, pero nosotros decidimos si aceptamos su consejo con lo cual podemos crecer y ser plenamente dichosos o rechazarla, con lo cual traeremos a nuestras vidas mucho dolor.

El Apóstol Pablo nos da la clave de lo que sí es el verdadero amor:

”El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;  no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.” (1 Cor. 13 4-9 RV60).

Detente un momento de tu vida y analicemos este pasaje para saber si realmente lo que sentimos es amor o simple pasión desenfrenada.

El amor verdadero está dispuesto al sacrificio. Cuando realmente alguien ama, no mide las consecuencias de lo que hace por el amado…  simplemente actúa.

El amor sufrido implica paciencia, muchos matan al amor por no tener paciencia. Cuando hay un clima de paciencia hay crecimiento. Quien ama es paciente y el serlo ni implica pasividad sino la paz de quien deja que todo suceda en el tiempo correcto, sin apresurar las cosas.

La bondad está presente en el amor, el que ama verdaderamente cuida, protege, no quiere que nada ni nadie dañe al amado. Busca cada instante para actuar con bondadosa paciencia. No es arrebatado ni desenfrenado. Tratemos a la pareja con palabras adecuadas, nunca alcemos la voz, no gritemos,  no usemos nuestros labios para herir, todos necesitamos cariño y bondad.

Cuando hay amor no hay temor, nos gozamos con el gozo de quien amamos. Reímos porque su alegría es mi alegría, porque las victorias de el o ella son victorias de los dos. Quien realmente ama, le da la libertad para que vuele sus propios sueños. Sueña con el amado.

El que ama es nacido del Espíritu Santo, porque mutuamente se protegen para crecer. Quien realmente ama no cela, en el amor no existen celos, por que los celos carcomen la relación de la pareja, porque estos producen miedo, desconfianza y muere la pureza del amor.

El amor verdadero expulsa toda jactancia. El que ama no busca ganar, si no entregar. Si amamos a alguien no haremos ostentación, podremos todo lo que somos al servicio de quien amamos. Nada guardaremos para nosotros mismos. El verdadero amor no se vanagloria.

El amor busca construir sobre  una roca firme, mientras que la emoción, base del envanecimiento, es arena fina que se lleva el viento. El amor no se enorgullece, si no que es humilde, sabe que su fuente viene de Dios y podrá continuar amando solo mientras se mantenga unido a la fuente de amor.

El orgullo mata el amor, de hecho cuando hay orgullo no hay amor, por que el orgullo y el amor se excluyen mutuamente.

El orgullo hace que las personas pierdan la posibilidad de reconocer la situación en la cual están; por eso solo el amor permite el crecimiento.

Definitivamente quien ama protege. No hace nada a escondidas, nunca busca dañar.

Muchos creen que por que aman es posible darse ciertas licencias; sin embargo, el amor nunca permite ninguna licencia.

El amor verdadero busca ” todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza…” (Fil 4:8).

Quien realmente ama no busca satisfacer sus necesidades personales. El amor es dar, no recibir. Quien ama realmente convierte al amado en fin, nunca en un medio.

” El amor disfruta de tal modo que amando que no tienes la menor consciencia de si mismo” (Anthony de Mello)

El día que te preguntes (y ojo con esto) ¿Que has hecho tu por mi?… Habrás dejado de amar…

El perdón es el aceite que permite que toda relación pueda perdurar. Quien se enoja con el amado al grado de silenciarle, en realidad no ama  y quien no ama, no conoce a Dios.

El verdadero amor perdona…

No existe ninguna situación verdaderamente grande que no merezca perdón. No importa cuánto se sufra, cuando hay amor, hay perdón. Solo el amor es capaz del milagro de la entrega.

El que no olvida es como aquel loco que guarda la basura para de tanto en tanto sacarla y ver qué era lo que había tirado. No guardes las cosas, tarde o temprano explotan..

El amor verdadero nunca oculta. Si alguien ama es sincero.

Cuentan que en la antigua Roma los alfareros invirtieron una manera de sacar ventajas de los ingenuos.

Cuando alguna de las cerámicas se agrietaba o se rompía por alguna razón, la cubrían con cera preparada de tal modo que se endurecía. Luego cubrían la cera con pintura y de ese modo las vasijas defectuosas pasaban por buenas.

Sin embargo, tarde o temprano los compradores terminaban dándose cuenta del embuste y así cada que alguien buscaba alguna vasija de cerámica exigía que fuera ” sin-cera” y de ahí pasó a nuestro idioma la costumbre de llamar sincero a alguien que no tiene nada oculto, que actúa sin doblez.

Solo con amor se puede ser sincero, puesto que el verdadero amor es lo único que nos permite actuar con seguridad y sin temor.

Cuando se ama a alguien, el sacrificio no cuenta…

Cuando pienso en el sacrificio que Dios hizo por mi, al morir sufrir tanto y morir en la cruz por mis pecados, para que hoy yo tenga vida..Entiendo que el amor es capaz de cualquier cosa por el amado…

Quien ama está dispuesto a todo, porque el que ama no piensa en sí mismo, si no en el amado..

No importa que me hagan, cuando hay amor hay confianza, no importa si una parte falla, el amor perdona siempre. Quien no está dispuesto a creer en esto, no está dispuesto a amar. Toma la decisión de confiar plenamente en el otro, pese a las circunstancias.

El amor transforma las situaciones mas difíciles. No importa que suceda, cuando hay amor hay esperanza. El amor despierta sueños, ilusiones de vivir. El amor siempre nos abre las puertas hacia el infinito.

Si amo, aun el desengaño y la traición son perdonables. No hay caminos largos para quien ama. El amor está dispuesto a sufrir, porque está dispuesto a perseverar para que al fin triunfe el amor.

El verdadero amor nacido de la acción del Espíritu Santo, no es flor de un día. El amor no cambia. Permanece.. es estable… PARA SIEMPRE.

No depende de estados de ánimo, ni de sentimientos momentáneos.

El amor nace en la decisión de unirnos a Dios y trae como consecuencia la permanencia en la decisión de amar.

Seamos realistas.. Cada uno conocemos nuestra situación y estoy segura que nos hemos identificado de alguna manera.

Si algo de lo que aquí se menciona no es parte de lo que vivimos o estamos dispuestos a vivir, es evidente  que no amamos. El amor produce resultados y estos no se pueden esconder..

Definitivamente el amor todo lo llena, todo lo transforma.. Quien ama no es el mismo, es un ser que ama y eso lo hace singular.. es un ser que ha entregado todo , sin reservas a Dios…

El amor es un arte, consiste en aprender a depender de Dios, puesto que el amor es la conducta apropiada de la divinidad y es también de quienes la siguen.

Amar es todo, porque Dios es todo.

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Publicado por en 5 abril 2011 en No sólo de pan...

 

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