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Metabolismo y Sacrificio Santo.

25 Mar

Cuando era niño, mi madre utilizaba (y, de hecho, sigue utilizando) muy frecuentemente una frase: “Ya duérmete porque en la mañana no te vas a querer levantar”. Muchas veces intenté levantarme temprano, a veces lo lograba uno o dos días pero no más que eso. Normalmente tenía sueño toda la mañana pero parecía como si me inyectaran energía a partir de las 3 de la tarde. Completamente despierto, activo y así podía pasar horas, por la noche no tenía sueño otra vez. Mamá decía que lo que pasaba era que mi “reloj biológico” estaba alterado.

Conforme pasó el tiempo, me di cuenta que en la vida tenemos patrones biológicos de funcionamiento. Generalmente despertamos a la misma hora, comemos a la misma hora, dormimos a la misma hora e incluso vamos al baño a la misma hora. Aunque tú creas que eso no ocurre, pregúntate por qué cuando hay un día feriado y quieres dormir un poco más terminas despertando a la misma hora como si fueras a trabajar.

Muchas enfermedades están ligados a la omisión de este principio. Te has preguntado ¿Por qué hay personas que comen mucho, de todo y nunca engordan, mientras que hay otros que con comer un poco de grasa parece que aumentan 10 kg? La respuesta está en un metabolismo lento y una alteración del reloj biológico.

El metabolismo, en palabras sencillas y comunes, es el motor de energía de tu cuerpo, es el que se encarga de procesar los alimentos y convertirlos en energía que necesitas para que respires, domas, duermas, vayas a l trabajo y demás. Cuando nuestro reloj biológico se “atrasa” por malos hábitos, el metabolismo se vuelve lento y muchas veces tendemos a engordar.

Imagina que tienes un auto, al cual le pones gasolina sólo cuando te acuerdas, casi nunca le cambias el aceite, no le das mantenimiento y nunca le has cambiado las llantas, invariablemente, no va a funcionar correctamente, pero si lo cuidas, si le realizas el mantenimiento periódicamente, si le pones gasolina de mejor calidad y le cambias el aceite, su rendimiento será mayor.

Lo mismo pasa con tu cuerpo, no puedes descuidarlo toda la vida sin que te pasen la factura. Alguien dijo en una ocasión que “lo más irónico del ser humano es que gasta su salud tratando de obtener dinero y al final gasta todo su dinero tratando de recuperar su salud”.

Nuestro cuerpo no es nuestro, es propiedad de Dios y nosotros simplemente somos mayordomos, administradores de la salud que el Señor nos ha dado y tarde o temprano, tendremos qué responder por el bien que se nos ha confiado.

1ª de Corintios 6:19 nos recuerda que nuestro cuerpo es “Templo del Espíritu Santo”. Hace unos años tuve la oportunidad de conocer a un hombre en Tabasco, México cuyo trabajo era ser “Guarda-templo”. Su vida estaba dedicada a cuidar, dar mantenimiento, proteger la casa de Dios. Nosotros también somos guarda-templos de nuestro cuerpo. Necesitamos aprender cómo cuidarlo para presentar nuestro cuerpo en “sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” y continúa diciendo el Apóstol Pablo en Romanos 12, que esta es nuestra forma “racional”, inteligente de rendir culto, de rendir adoración a Dios.

En el pueblo de Israel, el sacrificio, ya fuera buey, cordero, macho cabrío o paloma, siempre tenía que ser “sin defecto”, limpio, puro. No se podía llevar al altar un cordero que tuviera la pata rota o que estuviera enfermo, porque Dios es puro y el sacrificio que se le ofrezca también debe serlo (Ver levítico 4).

Las ofrendas por el pecado tenían como finalidad restablecer la relación con Dios, que se había roto por el pecado cometido voluntaria o involuntariamente.

Ahora pensemos en cómo está nuestro cuerpo ante la presencia de Dios ¿Se encuentra puro, limpio, santo?

Hay una forma de limpiar nuestro cuerpo, volverlo santo, agradable a Dios. Elena White brinda 8 principios gratuitos para limpiar nuestro cuerpo físico de tal forma que podamos recobrar el estado de salud perdido, o por lo menos mejorar la salud actual, acelerar el metabolismo y poner nuestro reloj biológico a tiempo. Normalmente se le recuerda con el acrónimo ADELANTE, aunque en una ocasión un gran médico misionero me enseñó que el acrónimo CANTADLE sería más apropiado en el marco de la adoración.

CANTADLE implica

CONFIANZA EN DIOS: “Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará” (Salmo 37:5). Echa todo tu ansiedad sobre Jesús porque Él tiene cuidado de nosotros (1ª Pedro 5:7). Las personas que practican su religión y que tienen fe son menos susceptibles a las enfermedades.

AIRE: “El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que son nacidos del Espíritu” (Sn Juan 3:8). Respirar profundamente, y sobre todo por las mañanas, permite una mejor oxigenación a todas las células del cuerpo y limpia todo el sistema respiratorio. Lo mismo pasa cuando dejas que el Espíritu Santo entre en tu ser, sobre todo por las mañanas.

NUTRICIÓN: No cabe duda que la adecuada alimentación es fundamental para un buen funcionamiento del cuerpo y de la mente. “Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante. (Elena g. White, Ministerio de Curación p. 228)”. Estudia la dieta del Edén (Génesis 1:29) y recibirás una nutrición adecuada, pero no olvides la dieta de Jesús “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra” (Juan 4:34 NVI)

TEMPERANCIA: El dominio propio es, quizá la cualidad más urgente en la vida del cristiano actual y solamente puede venir de Dios “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2ª Timoteo 1:7). En resumidas cuentas, La temperancia es una adherencia a todo lo que promueve la salud  y la eliminación de todo lo dañino (Elena G. de White).

AGUA: El agua es inherentemente básica para el cuerpo humano, el 100 % de las reacciones bioquímicas del cuerpo se dan en agua, si no tomamos suficiente agua, nuestro metabolismo se verá afectado y nuestra espiritualidad también, ya que Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;
sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:14). De Igual modo “el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5).

DESCANSO: Descansar adecuadamente todos los días, así como semanalmente es importante para la vida física, nos ayuda a reponer fuerzas y ayuda a que mejore nuestro metabolismo basal, lo que a la postre nos brindará mayor salud. Aunque el verdadero descanso sólo está del lado de Jesús: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28)

LUZ SOLAR: Una ligera exposición a la luz del sol diariamente de no más de 15 minutos, ayuda a la síntesis de vitamina D en nuestro cuerpo y mejora nuestro estado de ánimo, así también “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia y en sus alas traerá salvación”. (Malaquías 4:2).

EJERCICIO: Es bien sabido por todos que aquello que no se usa, se atrofia. El cuerpo que no se mueve, tiene un metabolismo lento, se llena de grasa y pierde su capacidad. Es por ello que necesitamos ponernos a trabajar. La Biblia da muchas pruebas de que cuando utilizamos lo que Dios nos ha dado los beneficios son mayores y se multiplica el talento, la fuerza, los dones que hayamos recibido, cuando no se trabaja lo que Dios nos da, hasta lo que tenemos nos es quitado por ser administradores inútiles (Mateo 25:14-30). De igual modo, la vida cristiana requiere acción, Pablo daba la recomendación a Timoteo que se “ejercitara para la piedad” (1ª Timoteo 4:7). Practica las virtudes cristianas y te darás cuenta que cada vez será más fácil representar a Cristo.

Finalmente mi hermano, el punto principal es el siguiente. Físicamente se requiere seguir las recomendaciones divinas para que tu cuerpo funcione correctamente y lo puedas presentar como un sacrificio “vivo”, pero un cuerpo sano, sólo es agradable a Dios cuando está “santificado” por Cristo Jesús.

Mi oración a Dios es la misma que hacía el apostol Juan en 3ª de Juan 2 “Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente” (NVI).

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2 comentarios

Publicado por en 25 marzo 2011 en No sólo de pan...

 

2 Respuestas a “Metabolismo y Sacrificio Santo.

  1. elizabeth

    25 marzo 2011 at 7:50 PM

    si realmente me gusto mucho. aunqye uno lo sabe todo. y lo peor lo tiene por sabido, pero no hace ni lo minimo, … temenos que cuidarnos mucho mas en estos tiempos, Dios los Bendiga mucho . son los deseos de Elizabeth.

     
    • nutricionespiritual

      26 marzo 2011 at 2:26 AM

      Gracias Elizabeth por darte el tiempo de dejarnos tu comentario. Es nuestra oración que esta página sea de bendición física y espiritual… Estamos en tiempos difíciles donde la salud es parte fundamental de nuestra adoración, por lo que es importante volver al plan original que Dios tenía para nosotros. Cristo viene pronto y tenemos que estar preparados. =)

       

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